Bora, nuestro teclado mecánico TKL ya está asomando como uno de los grandes preferidos del público. ¿Qué significa que sea TKL? Significa que prescinde de todo el bloque de teclas que usualmente se denomina pad numérico y que se ubica en el extremo derecho de los teclados de tamaño completo. El Bora tiene, por lo tanto, menos teclas y es más pequeño. ¿Por qué? Porque, al igual que el coche deportivo, ahorra en lo que no sirve estrictamente a sus fines: el juego. Y además de TKL, es mecánico, con todas las ventajas que esto acarrea. Y además de mecánico, es súper transportable, perfecto para llevarlo a jugar a todas partes, gracias a su tamaño pequeño y su cable desmontable. Y además de ser súper transportable, tiene una poderosa retroiluminación RGB Rainbow. Se entiende: no es un teclado pensado para llenar planillas y hojas de cálculo; es para salir a la arena a dar caza a los enemigos y buscar siempre el premio mayor. Bora cuenta con un sistema de retroiluminación Rainbow que da un aspecto imprescindible para los fines de alimentar nuestra vanidad de jugadores: queremos toda la belleza posible en nuestro escritorio, y el Bora la aporta sin tibiezas. ¿Cómo? Con una amplia variedad de efectos de luz muy dinámicos y dotados de combinaciones cromáticas para todos los gustos: Fijo, reactivo por tecla, respiración, juego, trazos, hacia el centro, snake, ola, reactivo en ola. Pero eso no es todo. Cuenta también con una modalidad plenamente personalizable que te permite elegir la iluminación de cada una de las teclas individualmente con sus diferentes parámetros. El Bora es compacto y robusto, firme en todos sus flancos. Por un lado, sus teclas están construidas con el sistema de doble inyección, que asegura que no se borroneen, se despinten ni se desgasten con el uso, además de proporcionar un perfecto traspaso de la luz para que esa potente retroiluminación pueda realmente lucirse. Por otro lado, su estructura de ABS reforzado se destaca por su gran firmeza, un rasgo imprescindible en un teclado que ha sido concebido para trasladarlo de un lugar a otro y para ser utilizado por personas tan torpes y descuidadas como quizás seas tú. O quizás no, pero es mejor prevenir que curar. Y no menos importante: sus interruptores encapsulados lo hacen resistente al polvo y las salpicaduras, un detalle también crucial por las mismas razones antes mencionadas.