Repaso de Marvelman/Miracleman Marvelman, personaje que rescata del olvido un Alan Moore, quizás en su momento de mayor plenitud. El comic del personaje, hoy mejor conocido como Miracleman, tiene complejidad, profundidad, cinismo, realismo, e incluso el gore imprescindible que se necesitaba en la industria para enganchar al lector un poco más adulto. A fines de la década de 1980, un joven británico llamado Alan Moore revolucionó el comic estadounidense de superhéroes para siempre, y se convirtió rápidamente en la “estrella del momento”, a raíz de historias más adultas, guiones más poéticos y personajes más cercanos a los lectores/ras. Pero hoy nos ocuparemos del Moore que todavía trabajaba en Gran Bretaña, más precisamente en la revista antológica Warrior, dónde rescató del olvido a un personaje que llevaba 19 años sin aparecer: Marvelman, hoy mejor conocido como Miracleman. En su etapa a cargo de este personaje, sin lugar a dudas, el británico realiza los primeros cómics para adultos enrolados en el género de superhéroes, es decir, sin moverse demasiado del clásico “héroes vs villanos”, Marvelman tiene complejidad, profundidad, cinismo, realismo, e incluso el gore imprescindible que se necesitaba en la industria para enganchar al lector un poco más adulto. Antes de Moore (1953-1963) Para hablar de Marvelman (Miracleman), hay que hablar de uno de los personajes más exitosos de la Edad Dorada de los cómics estadounidenses. Concebido por el editor de Fawcett Publications, Bill Parker, y diseñado por C.C (Charles Clarence) Beck, el Captaín Thunder se limitó a una publicación del Flash Comics n°1. Más adelante, por problemas de registro de nombre, Fawcett renombró a su héroe como Capitán Marvel, haciéndolo debutar en Whiz Comics n° 2 de febrero de 1940. Rápidamente, y gracias a historias surrealistas, el Capitán Marvel se convirtió en el superhéroe más vendido de la época, generando mile Marvelman, personaje que rescata del olvido un Alan Moore, quizás en su momento de mayor plenitud.El comic del personaje, hoy mejor conocido como Miracleman, tiene complejidad, profundidad, cinismo, realismo, e incluso el gore imprescindible que se necesitaba en la industria para enganchar al lector un poco más adulto. A fines de la década de 1980, un joven británico llamado Alan Moore revolucionó el comic estadounidense de superhéroes para siempre, y se convirtió rápidamente en la “estrella del momento”, a raíz de historias más adultas, guiones más poéticos y personajes más cercanos a los lectores/ras. Pero hoy nos ocuparemos del Moore que todavía trabajaba en Gran Bretaña, más precisamente en la revista antológica Warrior, dónde rescató del olvido a un personaje que llevaba 19 años sin aparecer: Marvelman, hoy mejor conocido como Miracleman. En su etapa a cargo de este personaje, sin lugar a dudas, el británico realiza los primeros cómics para adultos enrolados en el género de superhéroes, es decir, sin moverse demasiado del clásico “héroes vs villanos”, Marvelman tiene complejidad, profundidad, cinismo, realismo, e incluso el gore imprescindible que se necesitaba en la industria para enganchar al lector un poco más adulto. Antes de Moore (1953-1963) Para hablar de Marvelman (Miracleman), hay que hablar de uno de los personajes más exitosos de la Edad Dorada de los cómics estadounidenses. Concebido por el editor de Fawcett Publications, Bill Parker, y diseñado por C.C (Charles Clarence) Beck, el Captaín Thunder se limitó a una publicación del Flash Comics n°1. Más adelante, por problemas de registro de nombre, Fawcett renombró a su héroe como Capitán Marvel.